13-marzo

2015

Secretos de una fotografía de viaje


Harry Fisch

La técnica fotográfica es, obviamente, esencial para lograr la imagen. Pero igualmente importante, sino más, es decidir qué fotografiar. En la fotografia cultural, cuando la fotografia apoya una historia, la “producción”, la “fabricación” de esa historia es lo que importa.  Y esa parte es, justamente, de la que nadie habla.

 

secretos de fotografía de viaje

 

Quería comentaros brevemente como planifico un viaje de cinco  días y cómo busco lo que voy a fotografiar.

  • Intenta buscar un tema de antemano.- ¿Qué es lo que vas a fotografiar? ¿Personas, sitios, paisajes, modos de vida, una actividad?
  • Busca la localización.- ¿Dónde se encuentra lo que quieres fotografiar? ¿Hay varias localizaciones posibles?  ¿Si es una zapatería: hay varias? ¿es fácil la entrada?
  • Escoge entre varias localizaciones, establece una prioridad. ¿Diferentes temáticas te interesan? ¿En diferentes sitios?
  • Consigue la entrada.- Crea una  relación personal para que te dejen acceder. ¿Vas a estar mucho tiempo haciendo fotos? ¿Vas  a necesitar que cambien cosas de sitio? ¿Vas a interrumpir trabajos? ¿Se necesitan permisos?
  •  Busca el momento adecuado.- Si es de día: ¿cuál es la luz oportuna? ¿A las diez de la mañana? ¿Por la tarde? Si es un lugar de trabajo o un parque: ¿Cuál es el momento de afluencia? ¿Por donde aparece la luz?
  • Crea el clima oportuno.- Establece una relación que te permita realizar tu trabajo. Establece vínculos, simpatías.

¿Cómo lo hago yo?

 

Documentación.- Durante meses voy documentándome sobre lo que me interesa: qué es lo que han hecho otros fotógrafos,  busco fotografías aparecidas en Internet, en revistas. Encuentro localizaciones interesantes. Esto incluye tanto fotografías como información escrita.

Búsqueda de contactos “in situ”.- Busco las personas o instituciones que me pueden abrir las puertas en el destino: los contactos que pueden ayudarme o que conocen a quien puede ayudarme .

Cómo me acerco al personaje.- Suelo permanecer junto o frente al sitio que quiero fotografiar y me obligo a estar a una distancia cercana en la que necesariamente me tienen que ver . Realizo fotografías, haciendo lo posible para parecer – a veces no tengo que disimular- ensimismado en mi trabajo. Cuando cruzo una mirada, en esta primera fase, lo hago sin interés, mi vista perdida en algún detalle “más allá” del punto en el que me observa la persona que tengo cerca.

El proceso es casi siempre el mismo: Curiosidad, a veces inquietud,  “Es un turista”- se dicen.  Luego, tras unos minutos permaneciendo comprenden que soy un fotógrafo. Es el momento crucial: tienen que decidir si les molesta o no mi presencia.  Si pasado este momento no me dicen nada, sé que puedo seguir adelante

A veces necesito repetir viajes  para lograr el acceso:  Suelo volver con fotos que he realizado en viajes anteriores , de este modo nos vamos conociendo y las cosas se tornan más fáciles. En Pasupatinath, Katmandú, en Benarés, en la India Remota he vuelto con fotos otros años. Poco a poco te vas haciendo familiar en el entorno en el que te mueves fotográficamente.

 

El día a día

 

Día uno y dos.-  ¿Qué es lo que voy a fotografiar?.- Cuando no conozco a fondo un destino o quiero descubrir nuevas cosas dedico un par de días a recorrer las posibles localizaciones. Voy haciendo fotografías con mi móvil y las cuelgo en una aplicación llamada Evernote, que me copia, además, en un disco duro virtual toda la información. De este modo tengo la imagen, situación, y datos interesantes para más adelante: el sol, algo relevante cercano, el nombre de un contacto. Voy intentando establecer un primer contacto visual, mediante un corto comentario.  Llevo siempre conmigo un pequeño libro Blurb con mis  fotografías de viajes. Eso permite al sujeto comprender de qué se trata y observar que la calidad es adecuada.

Día tres, me aproximo.- Es el día para establecer la relación personal. Realizo una selección de localizaciones que quiero fotografiar. Explico con calma – a veces con alguna referencia a mi visita del día  anterior – a lo que me dedico.

  • Enseño otros trabajos. En esta fase, a veces observo  que están esperando ser fotografiados inmediatamente. Lo aprovecho para adelantarles que volveré en un futuro, pero que ahora no voy a hacer fotografías.  El propósito de esta negativa es hacerles comprender que los tiempos son “míos”  y que  la cosa fotográfica se va a realizar con toda la parsimonia y seriedad.

Día cuatro, primera sesión.- Realizo una primera sesión fotográfica que me permite establecer una cómoda relación personal con la  o las personas que voy a fotografiar. Observo cómo se desarrolla el día, cómo realizan sus actividades. Intento establecer pautas y anticipar ocurrencias.  Hablo sobre mi trabajo (les suele interesar) y me intereso por el suyo, su vida y su trabajo.  Si he visto algo interesante  en los alrededores aprovecho algún descanso en las sesiones fotográficas para acercarme de regularmente  y  ver cual es la mejor hora de luz  para futuras tomas en exteriores.

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